El verano pide recetas sencillas, frescas y que también entren por los ojos. Y de eso va nuestra filosofía: cocinar, presentar y compartir.
Dos recetas para cocinar y servir directamente en la mesa
Crema fría de espárragos
Ingredientes:
- Espárragos blancos con su propio jugo
- 1 o 2 huevos duros, según la textura que quieras conseguir
- Ralladura de limón
- Aceite de oliva
- Sal
- Un toque de cilantro o perejil
- 1 diente de ajo
- Unos trocitos de salmón para terminar
Preparación
Trituramos los espárragos junto con su propio jugo, el huevo duro, el ajo, un chorrito de aceite de oliva y una pizca de sal. Añadimos la ralladura de limón y un toque de cilantro o perejil.
El huevo es el pequeño truco de esta receta: uno para conseguir una crema más ligera y dos para darle una textura más espesa y cremosa.
La dejamos enfriar bien en la nevera y, justo antes de servir, podemos añadir unos pequeños trozos de salmón por encima.
Tomates cherry al horno con ajo y aceite
Ingredientes:
- Tomates cherry
- Ajo
- Sal
- Aceite de oliva
Preparación
Colocamos los tomates cherry en una fuente esmaltada Vaello Campos, añadimos ajo, sal y un buen chorro de aceite de oliva.
Los llevamos al horno durante 60 minutos a 150 ºC.
El resultado son unos tomates tiernos, concentrados y llenos de sabor, perfectos para acompañar otros platos o convertirse en la base de unos untables.
Servimos los tomates todavía templados o a temperatura ambiente junto a queso de untar y pan tostado. Los tomates aportan el punto dulce, ácido y jugoso, mientras que el queso suaviza el conjunto.
Y lo interesante es que la misma fuente en la que los hemos cocinado puede llegar a la mesa.
Del horno a la mesa: cuando el menaje también forma parte de la presentación
Hay piezas que están hechas para cocinar y otras que, además, funcionan perfectamente cuando llega el momento de servir.
Las fuentes esmaltadas, por ejemplo, permiten llevar la elaboración directamente del horno a la mesa, haciendo que la presentación forme parte de la receta.
